OLYMPUS DIGITAL CAMERA1-INTRODUCCIÓN GENERAL DE LA ANTROPOLOGÍA DE LA SALUD Y DE LA SALUD MENTAL
Introducción
Esto es un esbozo sobre la significación antropológica que ha tenido encontrarse bien y encontrarse mal a través de la historia humana dentro de la cultura occidental. En todos los ámbitos culturales la salud y la enfermedad son situaciones humanas simbólicamente configuradas. La crisis de la medicina es un síntoma de la crisis global de la simbolización tradicional en la sociedad de nuestros días.
Desde que existe la sociedad humana la salud ha sido una preocupación relevante que podemos rastrear en vocablos como:
+Salan del árabe que significa disfrute perfecto del estado de salud.
+Holon que se refiere, igual que +integritas a la plenitud tanto física como espiritual del ser humano.
+Healing y Holy identifican lo que salva, sana con lo sagrado.
Se piensa la salud como una situación de armonía completa, salud y enfermedad expresan unas buenas o malas relaciones del hombre consigo mismo, con los otr@s y la naturaleza.
La medicina se encuentra estrechamente vinculada al conjunto de la cultura; todas las transformaciones en las concepciones médicas están condicionadas por los cambios de ideas que imperan en cada época.
En la mayoría de las tradiciones la salud tiene que ver con el sentido de la vida y en nuestra sociedad este sentido se expresa en términos de éxito personal, por lo que se le da la máxima validez a la ecuación salud/éxito.
Históricamente el ser humano ha sido consciente de su fragilidad. Salud y enfermedad no pueden ser experimentadas al margen de la acomodación simbólica que realizan los individuos que viven en una trama social, religiosa, cultural y política concreta y que se sirve de los artefactos lingüísticos, simbólicos que les ofrece la tradición en la que están asentados. La actual crisis de la medicina es un reflejo de la crisis global de la sociedad contemporanea. Salud y enfermedad son descripciones del estado de salud colectivo.
Vamos a analizar diversos símbolos que la humanidad ha usado en las diferentes culturas para expresar la experiencia de encontrarse bien o encontrarse mal en su mundo cotidiano. La idea de salud es muy compleja y ha experimentado grandes cambios en función de las variaciones históricas acontecidas en las culturas humanas; cualquier sistema de asistencia sanitaria es un producto de su propia historia y existe dentro de cierto contexto ambiental y cultural. Para el ser humano nada permanece al margen de su cultura concreta.
MUNDO ANTIGUO
Las culturas sencillas consideran la enfermedad como la posesión del ser humano por parte de “genios malignos” que pertenecen a un mundo extra cotidiano. Los que tienen a su cargo la curación se caracterizan por tener entrada franca a ese universo místico, sagrado (separado) que habitan los espíritus y seres supra mundanos. Aquí el proceso terapéutico consiste en hacer visible, accesibles, aquellos aspectos invisibles y perturbadores de la salud de los individuos y la sociedad.
En diversas áreas religiosas y culturales de la humanidad la salud siempre se fundamenta en el principio de armonía energética de factores complementarios que es preciso armonizar de la misma forma que tiene lugar la armonía cósmica.
-Prana en el Hinduismo; Chi; Ka en Egipto; El océano del ser del Maharishi Mahesh; La complexió opositorum de Nicolás de Cusa o La Energía orgonica de Wilhelm Reich. Todas ellas manifiestan que la armonía del cuerpo humano reproduciendo la armonía del cosmos es igual a salud mientras que la disarmonía representa la enfermedad, las malas relaciones consigo mismo, con los demás y la naturaleza.
CHAMANISMO
Un Chaman es un hombre o una mujer que es capaz de entrar voluntariamente en un estado no ordinario de conciencia; en el universo chamanico la enfermedad se considera una pérdida de armonía entre el individuo (microcosmos) y el conjunto (macrocosmos). Restablecer la armonía entre el individuo y el cuerpo (naturaleza) y los espíritus es el centro de la praxis terapéutica. Fritjot Capra sostiene que hay paralelismos entre las prácticas chamanicas y la psicoterapia actual, los rituales de curación tienen la función de trasladar los conflictos y rupturas psíquicos desde el subconsciente al consciente, verbalizado, solucionado y sanado. Pero existe una diferencia el chaman no trabaja con el subconsciente individual sino con el subconsciente colectivo y social compartido por toda la comunidad.
Las culturas antiguas poseen una concepción holística de la salud y una concepción social de la enfermedad. Existe una gran diferencia entre una aproximación a la salud de carácter biomédico, analítico y otra de carácter simbólico y social.
Algunos etnomedicos actuales sostienen que la enfermedad es una forma de respuesta inducida por las condiciones de todo tipo a las que se encuentran sometidas los miembros de una determinada sociedad antigua o moderna, rural o urbana, agrícola o industrializada; así vemos ahora las enfermedades mentales, la obesidad y SD. Metabólico, etc. Producto de nuestro estilo de vida postindustrial.
GRECIA
En la mitología griega, Esculapio, hijo de Apolo y de una ninfa, es el encargado de iniciar la praxis terapéutica. Poseidón, el dios de los infiernos, ante la disminución de los hombres que llegan al Hades se quejo a Zeus que elimino a Esculapio de un rayo mortífero, pero sus dos hijas continuaron cuidando a la humanidad, Hijis prevenía las enfermedades por medio de la higiene y Panacea proveía de remedios a los malestares que afligían a los mortales.
En Grecia la medicina es un arte “El arte de la salud”. La salud consistía en el mantenimiento de la armonía esencial y de un virtuoso equilibrio espiritual.
La curación por la palabra o Epode es un rito terapéutico que aparece ya en La Odisea. La palabra en el mundo griego tiene la misión de encontrar o seducir el ánimo de las potencias divinas, invisibles que gobiernan los procesos que se desean modificar. Platón funde en una síntesis las dos concepciones del término: Encantamiento mágico y palabra persuasiva. La palabra del médico será persuasiva y engendrara Sophrosýne (estado saludable del espíritu o del corazón) si se adecua a las peculiaridades y a la situación concreta del alma del enfermo.
Según Laín Entralgo y Diego Gracia, Platón fue el inventor de una psicoterapia verbal que permaneció oculta y no fue hasta final del siglo XIX, cuando la medicina occidental se atrevió a ir más allá de la ortodoxia hipocrática, cuando se descubrió que las enfermedades corporales no solo tenían que ver con el simple cuerpo.
El Estoicismo de Atenas se distingue por el interés por la psicología de las profundidades; Sofistas como Zenón (336 a.c.), Cleantes (330 a.c.), Crisipo (280 a.c.), invitan a tomar conciencia de que existe una vinculación profunda entre la relación del hombre con la naturaleza y su relación con su propia naturaleza. Intentan establecer una analogía entre las enfermedades del alma y las enfermedades del cuerpo. El médico ha de ser capaz de conocer no solo la enfermedad corporal sino sobre todo detectar que pasión concreta se halla en el origen de la enfermedad del alma de una determinada persona.
Los primeros Estoicos en el momento de la crisis global de la polis griega propugnaron un retorno a la naturaleza, a la tierra (GAIA), divinidad preeminente de muchas tradiciones de la antigüedad, es considerada la fuente de la vida en plenitud. En el panteón griego Gaia es una diosa engendradora que se ocupa de los hombres siguiendo el principio de nada en demasía (Ne quid nimis), organizando su existencia de manera armoniosa, saludable, natural y comedida. En los momentos de crisis globales la naturaleza ha sido concebida como alternativa a la cultura imperante, la cuestión ahora es si la naturaleza no será ya una magnitud completamente culturizada.
En Grecia domina el convencimiento de que solo el Kalos (hombre sano y bello) se encuentra en disposición de ser Agathós (bueno y justo). Se equipara enfermedad y fealdad, de aquí se desprende el carácter inmoral del enfermo (infirmus), carente de firmeza.
El médico hipocrático tiene una actitud paternalista, considera al enfermo incapaz de decidir sobre su propia enfermedad.
Los griegos fueron los inventores del término Physis (naturaleza), sobre el que edificaron una gran cultura, que junto con la herencia semita fue la matriz del pensamiento occidental.
En el universo griego la salud es una propiedad natural y la enfermedad algo antinatural, la salud es comprendida como equilibrio psicosomático.
EDAD MEDIA (entre 500 Y 1500)
Es un largo periodo con gran profusión de ideas, actitudes, estilos y formas culturales, religiosas, políticas, con amplios movimientos políticos, sociales, religiosos con un marcado sesgo anarquista, fuertes tendencias anticlericales, centros culturales de primer orden, círculos feministas influyentes, fecundos diálogos interculturales entre judíos, musulmanes y cristianos.
Algunas ideas sobre cómo fueron concebidas la salud y la enfermedad en el Medievo:
Fue importante la asimilación del bagaje griego y árabe en la cultura occidental, la escuela de traductores de Toledo ejerció una gran influencia aprovechando los grandes conocimientos de la ciencia árabe en medicina e higiene. Abul-Cassin, médico andaluz del S.XVIII compuso un tratado de cirugía que se utilizo en la enseñanza hasta finales del S.XVIII. Ibn-an-Khatif médico granadino describe las enfermedades infecciosas en el S.XII. Maimonides, nacido en Córdoba y que fallece en El Cairo en 1204, fue el ejerció una influencia más intensa que llego hasta Espinoza. En su praxis médica se muestra como un espíritu moderno, alejado de supersticiones; hace incapíe en la moderación, el equilibrio entre cuerpo y espíritu. Trata al paciente como un ser humano que tiene al mismo tiempo problemas físicos y psicosomáticos.
En la edad media la medicina no está representada por un estrato medico organizado, se muestra más bien como una filosofía de la vida, como una postura vital. Un principio general de la medicina medieval proviene del Dictum Hippocratis según el cual el ejercicio de la medicina consta de tres aspectos teóricos y prácticos interrelacionados: La dietética (alternancia de reposo y actividad es la base de la buena salud), la farmacéutica y la cirugía.
La melancolía se consideraba como la más peligrosa y destructora afección del alma porqué destruía el equilibrio entre los elementos espirituales y corporales. En un tratado médico titulado De Melancolía traducido del árabe al latín en el año 1080 en la abadía de Montecasino se afirma que “la melancolía es un recelo que se apodera del alma que da origen al miedo y la tristeza”; para los medievales la tristeza melancólica era la fuente de la mala vida y la causante de una pereza (acidia), engendra confusión en el entendimiento, produce fantasías e irrealidades, perturba también el corazón infundiendo temor y angustia.
Hugo de San Victor, influyente no solo en la edad media sino también en el Renacimiento. La Erudito Didascalica fue su obra más importante, en ella se considera como fundamento de la medicina las Res Non Naturales: Aire, alimento, movimiento, reposo, sueño y vigilia.
En todas las grandes culturas de la antigüedad la medicina ha sido tanto un conocimiento del contenido de la conducta saludable, como de la forma de cómo ha de establecerse una ordenación saludable de la vida individual y colectiva.
En esta visión del mundo la enfermedad es la destitución de orden cósmico querido por dios, a causa del pecado por la influencia negativa del maligno; es la perdida de armonía, de paz interior.
Hildegarda de Bingen
Su Obra científica
DE LA LAVANDA.
La lavanda es caliente y seca, ya que tiene un poco de savia. No sirve al hombre para comer no obstante que tiene un fuerte olor. El hombre que tiene muchos piojos, si huele lavanda frecuentemente los piojos morirán. Su olor clarifica los ojos, porque contiene en sí las virtudes de las especias más fuertes y de las más amargas. Por eso, también, aleja muchísimas cosas malas y los espíritus malignos salen aterrorizados por ella.
—Hildegarda de Bingen.
Physica, Libro I, Cap. XXXV
(Migne, PL. CXCVII, 1143)
Además escribió obras de carácter científico: Liber simplicis medicine oPhysica, es un libro sobre medicina, divido en nueve libros sobre las correspondientes propiedades curativas de plantas, elementos, árboles, piedras, peces, aves, animales, reptiles y metales. El más amplio de tales capítulos es el primero dedicado a las plantas, lo que indica que Hildegard tenía amplio conocimiento en su aplicación terapéutica desde una perspectiva holística. En este libro aplica la difundida teoría médica medieval de los humores que relaciona con la idea de que la constitución de los seres a partir del plan divino se realiza a través de cuatro elementos constitutivos cuyo equilibrio determina la salud o enfermedad del individuo. Así, a cada planta le otorga el correspondiente calificativo de su cualidad: robustus, siccus, calidus,aridus, humidus, etcétera.70
El Liber composite medicine o Cause et cure, sobre el origen de las enfermedades y su tratamiento.

Hasta el siglo XII la medicina se enseña en las escuelas catedralicias y monásticas. Es a partir del siglo IX en Salerno, donde se habían refugiado estudiosos árabes, judíos y bizantinos donde se regula la primera facultad de medicina como corporación didáctica organizada. Arnau de Vilanova (1235-1311)”El enfermo puede prescindir del médico si en su lugar cuenta con tres cosas preciosas: Buen humor, tranquilidad y una dieta mesurada.”
“El otoño de la edad media”(S.XIV), es una época sombría, con profundas crisis sociales, culturales, religiosas, políticas. En medio de una atmosfera de profundo pesimismo, melancolía y desengaño acompañado de pestes y epidemias que merman la población europea en un 30%.
Padua, Bolonia y Montpellier son las escuelas de medicina más importantes de la baja edad media; centros de la medicina especulativa, propiamente universitaria. Sin embargo la medicina de la baja edad media, casi carente totalmente de observación y experimentación se muestra incapaz de lidiar con las grandes epidemias, la insuficiencia alimentaría y los desastres naturales.
PARACELSO (1493-1541)
Médico y pensador helvético que se encuentra en medio de las querellas confesionales del S.XVI. Vivió entre dos épocas casi incompatibles entre sí: La edad media y los tiempos modernos. Muy influenciado por la mística alemana y por un neoplatonismo popular que gustaba de “las artes ocultas” como la magia natural, la alquimia, las artes adivinatorias y la astrología. Pedro Laín Entralgo nos dice: “En la terapéutica de Paracelso están impalpablemente presentes la filosofía natural renacentista y la alquimia medieval, la cábala, la gnosis, la poesía de Petrarca y el amor franciscano de “la hermana tierra”.
“La naturaleza es el médico del hombre” es la afirmación médica capital de Paracelso. Se considera los medicamentos como sustancias que tienen concentradas las fuerzas sanadoras de la naturaleza. En su ambigüedad la naturaleza posee una faz que es al mismo tiempo maléfica y benefactora, dañina y restauradora, perturbadora y conciliadora. Por ello los aspectos dañinos de los venenos bajo la supervisión del médico se convierten en agentes de salud.
La concepción antropológica de Paracelso se basa en la premisa de que el hombre es un ser deficiente, sometido a un gran número de enfermedades, pero al mismo tiempo colocado en una gran farmacopea que es la naturaleza.
Samuel Hahnemann, fundador de la homeopatía (1755-1843), de inspira en una concepción global y armónica de la persona, visión holística de la salud y la enfermedad. Es todo el hombre el que se haya en una situación enfermiza o saludable.
SIGLO XIX
De enorme complejidad con tres factores decisivos que marcaran la pauta de la visión cultural de la salud y la enfermedad y que son:
La revolución burguesa. La revolución industrial. El romanticismo
A estos factores hay que sumarle la extraordinaria importancia del positivismo entre 1848 y 1914.
El gran giro que experimento la praxis médica en el siglo XIX consistió en la introducción del sujeto en la medicina, hecho que se habría dado sin la rebelión previa del sujeto que ocurrió en las décadas finales del siglo XIX.
Es también el siglo en el que se desarrollan las enfermedades típicas de la civilización industrial, contribuye a ello las lamentables condiciones de vida de la clase obrera: Horarios interminables, condiciones insalubres de la vivienda y centros de trabajo, explotación de mujeres y niños, alimentación deficiente, etc. Es conocido que las condiciones de vida de los sectores oprimidos condicionan la configuración de las enfermedades de tipo epidémico y endémico de la época.
Fueron tiempos de grandes progresos médicos. La medicina adopta la idea de evolución propia de la biología; inventa el microscopio, mejora la investigación (vacuna de la viruela), introduce la estadística; se da un impulso al trabajo de laboratorio y se empieza a obtener resultados del método anatómico clínico. En cuanto a la salud mental Laín Entralgo afirma “unidas entre si una situación histórica y social determinaron el auge del fenómeno neurótico”. Que en el siglo XX ha dado lugar a la sociedad terapéutica.
Para los románticos la enfermedad consiste en una disarmonía; la salud es equilibrio siempre en estado de tensión. Se observa en esta concepción el pensamiento de Goethe: La salud como equilibrio creador entre atracción y repulsión.
EL MOMENTO ACTUAL
La definición de salud de la OMS, a saber:”Situación de perfecto bienestar físico, mental y social y no solo ausencia de enfermedad”. Parece poco realizable en este mundo, históricamente no ha existido una edad paradisiaca en la que se haya podido experimentar esta definición. Lo más positivo de ella es su comprensión global, holística, sinóptica que tiene de la salud. En contraposición con la situación real de la medicina actual, cada vez más especializada, que parcela el cuerpo y trata la enfermedad como averías, con lo que se reduce el cuerpo a una mera funcionalidad orgánica; olvidando que este es una totalidad orgánica y reflexiva, un organismo vivo integrado en el cosmos. La correcta comprensión del cuerpo determinará la validez humana o, por el contrario, la máxima perversión de la medicina futura. La tecnología y la parcelación médica no solo conducen a la parcelación del cuerpo del enfermo y a la destrucción de su unidad físico/espiritual, sino que afecta a la auto comprensión de los profesionales de la medicina que son usados por la tecnología; la tecnología crea sus propios imperativos y al mismo tiempo crea un sistema social que refuerza estos imperativos.
La tecnología cambia la práctica de la medicina porqué redefine que son los médicos, cambia la dirección de la atención y re conceptualiza como debe considerarse el paciente y la enfermedad.
A mediados del siglo pasado Comenzó a introducirse la desconfianza en la medicina comprendida como mera técnica, irrumpió lo dionisiaco en el arte apolíneo de sanar, sobre todo en representantes de la psicología y la sociología; la propuesta es pasar de la técnica medica al arte medico.
La sociedad actual produce una sobrevigilancia sicológica de los individuos sobre ellos mismos. H.Bejar:”La preocupación por el yo ha usurpado el papel de la religión como núcleo de la vida espiritual o moral del hombre moderno. A esta religión auto centrada corresponde la psicoterapia como vía de salvación”.
Los comportamientos y actitudes propuestos a los individuos desde la sociedad terapéutica parten de la desvalorización de lo social y lo político produciendo el eclipse del hombre público. La salud y la enfermedad se mueven entonces en el marco de los afectos, sin que intervengan significativamente las conexiones político-sociales de los grupos humanos como cuerpos sociales.
Las praxis médicas de culturas antiguas con su búsqueda de armonía entre el microcosmos y el macrocosmos podrían ayudarnos a aproximarnos a un paradigma de carácter globalizador, con una comprensión holística de la medicina, no hay enfermedades sino personas que en un momento dado enferman.
El hombre es un animal político que mantiene un dialogo continuo entre el mismo y el conjunto de la realidad, social, cultural, religiosa. Rombach afirma que es preciso intervenir en el mundo de la convivencia porque “quien no modifica de manera real y eficiente las condiciones de vida de un sujeto no modifica a este sujeto”. El hombre que ha encontrado su mundo es saludable y armónico; quien se encuentra a sí mismo de tal manera que encuentra su mundo su identidad, vive empáticamente en armonía con el entorno.

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Acerca de Entre Madrid y Cadiz

Me crie en una familia numerosa, soy la mayor de 9 hermanos; mi infancia ha sido muy significativa para mí por varias razones, fue una infancia feliz, rodeada de una familia extensa, con muchos primos, masculinos porque los más próximos por edad a mí, tanto de hermanos como primos son varones, chicas, las primas del Puerto, con mi primera hermana me llevo 5 años, de chica siempre deseaba que crecieran pronto para que jugaran conmigo al elástico y a la comba; para mí “las niñas” . Me crié en Madrid y siempre de niña tenía el trasiego entre Madrid y el Puerto, Como éramos familia numerosa, de 1ª grado, el tren entre las dos ciudades era barato, por lo que desde los 13 años he viajado sola mucho en “El rápido y el exprés”. Sobre esto tengo muchas historias de trenes que contar. Desde siempre “El sur” me ha llamado intensamente, pero también tengo que reconocer que no sería la misma si no hubiera vivido en la gran ciudad, que te aporta cantidad de experiencias, que yo contrastaba con las de el extremo sur de la península; veía sobre todo una gran diferencia, empezando por el carácter de mi padre que se había criado en el puerto, de madre portuguesa, la forma de entender la vida, pausada, de disfrute, sencilla y austera. la figura de mi padre me influyo poderosamente, me quedo con sus valores: La justicia, la honestidad, reírse de los puritanos, su valentía y sentido común, el recibió una educación clasista y timorata que se sentía más en el sur ,pues Madrid ofrecía una variedad de estilos y formas mucho menos encorsetadas. Según fui siendo consciente me hacía sentir triste la anomia de las grandes urbes, un sentimiento de soledad que acompaña a la muchedumbre en la gran ciudad, yo veía mucho más humano y amable la forma de vida en el sur y desde muy joven decidí vivir aquí, en el sur, criar a mis hijos en esta tierra; recuerdo claramente que no quería tener hijos en Madrid. Soy de la época de “La ciudad me mata” y ese era el sentimiento, controvertido porque la movida madrileña de los 80 me pillo en Madrid y eso fue impresionante, vivirlo fue como un fulgor en medio del gris predominante. Podría contar mucho y amenazo con hacerlo algún día pues esta época tiene mucha sustancia, fue un cambio radical desde una educación de elite franquista en un colegio de monjas>las Irlandesas de BVM> donde tuve de compañera a la esposa de nº ministro de justicia; el día del atentado de ETA a Carrero Blanco yo estaba en clase a menos de un kilometro del colegio de los Jesuitas a donde iban mis hermanos menores y donde cayó el coche que había volado por los aires, las monjas nos asustaron con aires de guerras pues mi compañera María del mar era hija de Utrera Molina que acompañaba a Carrero Blanco a misa. Recuerdo vivamente volver a casa antes de acabar el horario de clase, llorando, llevando a mis hermanas y primas de vuelta a casa, era la mayor.Nosotras solo sabíamos lo que nos contaban y el mundo estaba cambiando rápidamente.
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